Rendirán homenaje a Lola Beltrán en su natal Rosario, Sinaloa
* La máxima intérprete de música vernácula hubiera cumplido 78
años
A 78 años de su nacimiento, Lola Beltrán, conocida como "Lola la
Grande", una de las máximas intérpretes de música vernácula y
recordada por el tema "Cucurrucucú paloma", será homenajeada en
Rosario, Sinaloa, su pueblo natal.
Para este festejo, el gobierno municipal programó una actividad
artística y religiosa con la intención de mantener vivo el recuerdo
de quien puso en alto a El Rosario, de acuerdo con las autoridades
locales.
El tributo iniciará a las 9:00 horas en el Templo de Nuestra
Señora de El Rosario, en donde se oficiará una misa de réquiem y a la
que se espera asistan familiares y amigos.
Al culminar la ceremonia religiosa serán cantadas "Las
mañanitas" y se colocará una ofrenda floral en la tumba de la "Paloma
de El Rosario", que está en los jardines del templo.
La ceremonia continuará a las 19:00 horas en la explanada
municipal donde se ofrecerá un espectáculo artístico.
Lucila Beltrán Alcayaga, nombre real de Lola Beltrán, nació el 7
de marzo de 1932 en Rosario, Sinaloa, y falleció el 24 de marzo de
1996 víctima de una embolia pulmonar masiva, dejando una huella
imborrable tanto en la música como en el cine nacional, industrias en
las que grabó 78 discos y filmó más de 60 películas, en poco más de
40 años de carrera.
Cursó la carrera de comercio, para ser secretaria, además de que
participó en encuentros musicales. Se mudó a la capital donde trabajó
para la emisora de radio XEW.
En esa estación de radio fue descubierta por la gran cantante
Matilde Sánchez, "La Torcacita", quien le permitió la entrada al
"show" de Tata Nacho, "Así es mi tierra".
Más tarde, en sus años de estrellato, actuó en un buen número de
películas, como "Cucurrucucú paloma", "Los hermanos muerte",
"Tirando
a gol", "Matar no es fácil", Camino de la horca" y "La bandida".
Además de "México de mi corazón", "El revólver sangriento",
"Canción del alma" y la que fuera su última aparición en la pantalla
grande, "Las fuerzas vivas", entre muchas otras.
Era tal su fama, que llegó a cantar para grandes figuras de la
política mundial, como el presidente francés Charles de Gaulle, el
mariscal Tito de Yugoslavia, el ministro ruso Andrei Gromiko, el ex
primer ministro de la otrora Unión Soviética, Leónidas Breznev.
También se presentó ante los reyes de España y los mandatarios
estadunidenses: D. Eisenhower, John F. Kennedy, Lyndon B. Johnson y
Richard Nixon, entre otros.
Fue la primera mujer que cantó música ranchera en el Palacio de
Bellas Artes, recinto destinado antes sólo al repertorio clásico,
para así abrir las puertas de este escenario cultural a otros que han
puesto el nombre de México en alto, como Juan Gabriel y Marco Antonio
Muñiz.
Lola Beltrán, quien dentro de su destacada carrera actuó también
en el Lido de París, fue homenajeada en vida en múltiples ocasiones,
la última de ellas fue en octubre de 1994 en el Palacio de las Bellas
Artes, por sus 40 años de trayectoria artística.
Cerca de dos mil personas acompañaron a la intérprete de
canciones vernáculas a ese magno concierto titulado "Una vez, una
mujer. Lola Beltrán".
Entre sus memorables interpretaciones de esa fecha destacan
"Cucurrucucú paloma", "Cielito lindo", "Si nos dejan", "No volveré",
"Albur de amor", "Mi gusto es", "La milpa", "La Palma", "El
sinaloense", "El quelite", "El sauce y la palma" y muchas otras.
Tomás Méndez, Agustín Lara, José Alfredo Jiménez, Tata Nacho,
Rubén Fuentes, Armando Manzanero, Manuel Esperón, Ernesto
Cortázar,
Héctor Cordero, Elpidio Ramírez, Pepe Guízar, Juan Gabriel y Cuco
Sánchez, eran sus compositores preferidos.
La cantante y actriz se casó con José Ramón Tirado y con el
torero y actor Alfredo Leal, con quien procreó una hija, María Elena
Leal. El matrimonio terminó en divorcio.
Lola Beltrán, "La Embajadora de la Canción Ranchera", solía
agradecer a Dios y a la gente por su aceptación y permanentes
muestras de cariño, así como tener un lugar en el medio y que la
gente la reconociera donde fuera.
La cantante jamás perdió su sencillez y siempre prometía a su
público "seguir cantando hasta que el cuerpo aguante". La afamada
intérprete comentaba que: "La muerte y el éxito en mi carrera son
consecuencia de cantar de verdad, a golpe de fuerza".
Antes de sufrir el infarto pulmonar que acabó con su vida, Lola
Beltrán trabajó en la grabación del "Disco del siglo", junto con las
cantantes rancheras Lucha Villa y Amalia Mendoza "La Tariácuri", bajo
la producción de Juan Gabriel, en estudios de Los Angeles, Miami y
Nueva York, Estados Unidos.
Al morir "Lola la Grande" también había sido la única cantante
de música mexicana en pisar en dos ocasiones el escenario del
famoso
teatro Olympia de París, y actuado con gran éxito en la Sala
Tchaikovsky, en Moscú y en la Sala 12 de Octubre en Leningrado, en la
ex Unión Soviética.
Su gran éxito musical, con el cual la identifica el mundo fue
"Cucurrucucú paloma", de Tomás Méndez, pero también era célebre su
interpretación de "El Rey", de José Alfredo Jiménez.
Sin embargo, Lola no sólo es recordada por su voz sino por el
escándalo que vivieron José Quintín y María Elena Leal, por la
herencia.
En 2005, Quintín fue reconocido como hijo póstumo de la cantante
Lola Beltrán, de acuerdo con la resolución que el Segundo Tribunal
Colegiado del Distrito Federal emitió el pasado 11 de agosto.
Así, la ley le otorga a Quintín el derecho de exigir el 50 por
ciento de la herencia total de la fallecida intérprete.


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