Conquista Montaner con concierto romántico miles de corazones


* Improvisa tema dedicado a mujeres embarazadas; pide
solidaridad para chilenos y haitianos

El cantautor Ricardo Montaner logró tocar las fibras más sensibles de
cerca de seis mil corazones
tapatíos que asistieron a su concierto en el
Auditorio Telmex, lugar
que el venezolano invadió con mensajes de
amor, solidaridad y paz.

La velada romántica comenzó con un video donde el venezolano
trata temas como la inseguridad, maltrato y abuso sexual, con el afán
de concientizar a los presentes de lo mucho que tenemos que hacer
para cambiar al mundo.

Con la canción "Yo canto" apareció en el escenario acompañado de
siete músicos y tres coristas, que desde el inicio prometían un gran
concierto con éxitos de antaño y temas nuevos, incluso el cantante
interpretó "Echame a mi la culpa" del mexicano José Angel Espinoza
"Ferrusquilla".

Montaner no paró de principio a fin de transmitir mensajes de
amor y paz, ingredientes que dijo son la clave para reinvindicar a la
familia y la fe en Dios en tiempos de crisis de valores.

"Las cosas son como son", "Heridas de amor", "Nada", "Castillo
azul", "Será", "Quisiera" y "Bésame" fueron las canciones que
provocaron suspiros, siendo la última con la que Montaner pidió a las
parejas presentes demostrarse su cariño con un beso.



















"A todas las parejas presentes les pido que demuestren su amor,
que aprovechen y se den muchos besos", dijo el cantautor para luego
poner a bailar a miles de tapatíos con los temas "Cachita" y "Conga",
destacando una veintena de niños con síndrome down presentes que
bailaron con mayor entusiasmo.

El venezolano dijo al público: "Tengo un problema familiar que
no puedo solucionar y es que mi familia no me cree que yo compongo
mis canciones, me ven sólo como proveedor, pero como aquí está
presente mi familia voy a improvisar".

En ese momento pidió a dos mujeres embarazadas que se acercaran
al escenario para servir de musas al compositor, quien de manera
divertida improvisó una canción dedicada a los niños que en poco
tiempo vendrían al mundo.

Montaner interpretó luego "Sólo con un beso" y tras unos
segundos de apagarse las luces aparecieron de manera sorpresiva dos
jóvenes sentados en unos bancos, pero la sorpresa fue grande cuando
confesó que eran sus hijos Ricky y Mauricio, quienes además forman
parte de sus músicos.

La velada siguió con "A dónde va el amor" y de su nuevo
repertorio "Para un poco" y "Volver", momento que aprovechó para
recordar que llegó a México por primera vez el 8 de abril de 1989,
con una maleta de ropa y otra llena de ilusiones por conquistar a los
mexicanos.

Aseguró que la tarea no fue nada fácil porque las radiodifusoras
no querían tocar sus temas, pero como es muy terco decidió, junto con
sus promotores, recorrer cada pueblo de este país y llegó por primera
vez a Guadalajara.

Comentó que ese año conoció a Chuy, vendedor de ensaladas de
camarón en un puesto ubicado frente a una radiodifusora de esta
ciudad.

"Desde ese momento me encantan las ensaladas con camarón y ya
pasaron 21 años; de nuevo estoy aquí, y por favor si alguien ve a mi
amigo Chuy me lo saluda de mi parte, con mucho cariño", pidió.

Llegó el momento de interpretar sus grandes éxitos, con los que
conquistó en cada pueblo mexicano y de muchos otros lugares del
mundo
como "El poder del amor", "Déjame llorar", "Tan enamorados", "La cima
del cielo" y finalmente "Los hijos del Sol".
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