Libertad de publicar información violenta vinculada con el crimen
organizado
El periodismo indeleble, esta semana; a propósito de medios de
comunicación, Rafael Cardona, te saludo con mucho gusto, muy
buenas tardes, en tu Cristalazo, independientemente de la crisis
que está padeciendo el pueblo chileno y con ellos que nos
solidarizamos.
Hay un tema en México que está muy caliente, el tema de publicar
o no publicar, y qué publicar en relación con la información
violenta que se vincula con el crimen organizado; hace un par de
días el periódico Excélsior, "El periódico de la vida nacional",
anuncia como línea editorial que ya no va a publicar los
contenidos de los narcomensajes.
También han información en ese sentido otros medios de
comunicación porque hay amenazas contra los periodistas por
parte del narcotráfico; incluso el semanario Proceso sigue una
línea semejante; cuéntanos, por favor, estas novedades, porque
lo trae el proceso esta semana.
Rafael Cardona (RC), colaborador: Sí, Pepe, bueno, muy buenas
noches, un saludo para todos; pues, el asunto de los medios,
Pepe, tiene, como siempre lo hemos dicho aquí, una notoria y
evidente vinculación con los fenómenos políticos, porque al final
de cuentas los medios somos una parte de este enorme árbol
que es la política, los periodistas somos políticos; no quiere decir
eso que seamos militantes políticos, pero nuestros trabajo tiene
que ver con las relaciones entre la sociedad y el poder y es una
dosis política suficiente como para no tener que demostrarla con
mayor actitud.
El caso de la información procedente del crimen organizado,
tenemos que dividirla en dos partes, una, que es la información
que se genera a partir de sus actividades, las consecuencias de
sus actos, como por ejemplo, lo que está pasando ahora en
Tamaulipas, en donde no es posible no publicar que ha habido
balaceras, que ha habido acciones violentas, que ha habido
asesinatos, que hay levantones, en fin, todo esto que hace que
las actividades de la delincuencia organizada sean noticias y
merezcan y requieran y deban ser publicadas, ¿por qué?, pues
porque el periodismo no es más que espejo de la realidad, no es
el constructor de la realidad.
Pero, hay una parte en la que los narcotraficantes generan
información y utilizan los canales disponibles que son todos y
que de alguna manera no existe ningún código de
comportamiento editorial, qué hacer; cuando un periodista
encuentra colgado de un puente a un rival de una banda que lo ha
ultimado, que lo colgó de un mecate y que con un picahielos le
clavó en el pecho un mensaje diciendo "el que sigue es el
gobernador", "el que sigue es fulano de tal", en ese sentido si
nosotros acallamos toda la información que se genera con el
ánimo de transmitir mensajes de un cartel a otro, usando a los
medios convencionales como intermediarios y como
altoparlantes de lo que ellos quieren decir, eso depende de cada
medio.
Toda la vida se han pasado los medios exigiendo la
autorregulación; bueno, pues todos los que creen en ella, yo no
creo en ella, pues, que la ejerzan, están en todo su derecho; la
revista Proceso lo que ha dicho es que para proteger a quienes
trabajan en el campo de los hechos no se van a publicar sus
nombres.
JC: Pero, la información sí.
RC: La información sí bajo la responsabilidad editorial
institucional de la empresa que edita el semanario; no se trata de
inventar información y decir que la consiguió alguien cuyo nombre
esconde para protegerlo; en ese sentido, Proceso tiene una
trayectoria de responsabilidad profesional que no nos permite a
ninguno de nosotros suponer que no publique cosas que son
ciertas.
Pero a mí me llama la atención que esto se produzca
precisamente después de los comentarios del presidente de la
República, que el día 25, cuando se turnan en Yucatán, dijo
"bueno, al gobierno le cuesta millones de pesos que su
información aparezca en la primera plana de los medios",
supongo que de los periódicos o las revistas, porque pues
solamente ellos tienen planas, los medios electrónicos tienen
minutos y tienen (inaudible) y entonces eso da la impresión de
que el gobierno paga lo que otros obtienen gratis y esa es una
apreciación muy equivocada por parte del responsable de todo el
Ejecutivo.
Es como decir Aeroméxico gasta mucho dinero en publicidad y
miren nada más lo que acaban de publicar ahora que se les cayó
un avión; no se puede... no se puede confundir la propaganda con
la información y lo que el gobierno paga es propaganda, que yo
sepa el gobierno no paga información, porque la información
tiene un precio propio que merece la divulgación social; cuando el
gobierno quiere hacer énfasis en una o en otra cosa, como todos
los gobiernos del mundo, compra tiempo y compra espacios,
para eso tiene hasta una subsecretaría que regula a qué medios
se les da más y a qué medios se les da menos.
Entonces, no podemos de pasadita, de ladito, darle un coscorrón
a los periódicos, sobre todo porque los periodistas también están
padeciendo las consecuencias de esta guerra en contra de la
delincuencia organizada; no hay otro gremios que haya sufrido
más bajas, un medio no beligerante, por así decirlo...
JC: Sí, sí, no es policía ni Ejército.
RC: No es policía, ni Ejército, ni sicarios, ni narco, pero los
periodistas en este país es una cantidad verdaderamente
alarmante, más de 70 casos, han pagado con su vida estar cerca
de los lugares y las personas cuando se genera la información
del narcotráfico; muchos simplemente le echan la culpa a la
víctima y dicen "bueno, es que han de haber estado metidos en
algo", claro que estaban metidos en algo, estaban metidos en un
ámbito social y político de inseguridad plena, en eso estaban
metidos, no quiere decir que hayan sido cómplices de una o de
otra banda.
Entonces ¿qué información se debe dar, qué información se
debe ocultar?; bueno, llegaríamos... si esto avanza y si avanza
será por la falta de garantías en el ejercicio profesional, pues, si
esto avanza llegaremos a la autocensura plena, "de esto no hablo
porque me va la vida, o de esto no hablo porque se enoja el
Presidente y me va quién sabe qué, otra cosa".
Entonces, yo creo que los medios no pueden reducir o verse
reducidos a un simple asunto mercantil; si yo pago tengo derecho
de decisión sobre los contenidos editoriales que no pago, eso
tampoco; ¿por qué los narcotraficantes obtienen gracias al
permiso, se me cobra?; pues no, no porque a los narcotraficantes
no se les está haciendo publicidad, se están mostrando los
grandes efectos que tiene su penetración en todos los campos
de la vida mexicana como una muestra del clima general en el
cual estamos viviendo.
Las narcomantas son simplemente advertencias entre ellos, pero
son advertencias que se hacen en público y en público lo ven los
ciudadanos, y si los medios no van a reflejar lo que los
ciudadanos ven, entonces los medios se están saliendo
totalmente de la órbita de su responsabilidad; pero ahí está el
dilema, vamos a publicar otras cosas o no vamos a publicarlas.
Si a mí alguien me dice "no publiques nunca más una sola línea
del delito del narcotráfico, no divulgues nada, no hables ni de "El
Chapo", ni del otro, ni de este, ni de tal y de cual, hablemos
únicamente de las fiestas del Bicentenario, hablemos nada más
de las bellezas naturales que hay en la República Mexicana,
hablemos de los beneficios del programa Oportunidades y los
pisos encementados y así no habrá un delito más en México,
pues yo me quedo callado y me pongo a cantar canciones de
Cri-Cri en mis ratos libres, pero no es así, no es sometiendo a
los medios como se somete a los delincuentes.
JC: Muchas gracias Rafael Cardona.
RC: Gracias, buenas noches.
JC: Que te vaya bien, buenas noches, vamos a una pausa,
regresamos.

