Los que hablan mal del país
En Mérida, el presidente Felipe Calderón expresó, una vez más,
su percepción de los que él considera "los que hablan mal del
país", viendo qué tanto podemos exacerbar nuestros problemas,
y a quienes propuso un mínimo de responsabilidad respecto de
México, de lo que se hace, se dice y manifiesta.
Yo quisiera proponer un parámetro a la percepción presidencial,
para distinguir la diferencia de hablar mal del país que hablar mal
de los que provocan males al país. Si se leen o escuchan críticas
a las conductas de Andrés Manuel López Obrador, ¿debe
considerarse que en general le hacen un mal al país? Yo
supongo que no, pero también supongo que si López Obrador ve
o escucha las mismas críticas y considera que eso no le está
haciendo mal al país, lo hará él para dañar al país.
Hablar mal del país como un deporte, como dijo el Presidente,
además de jugarlo nosotros en los medios, porque es nuestra
obligación, también la mayoría de los mexicanos lo juegan por
los enormes daños que la situación del país han generado en la
población, estamos en uno de los peores momentos, en una
profunda crisis política, social y económica.
Estoy seguro que todos quisiéramos estar disfrutando la
situación actual, y haberla podido alcanzar primero que Brasil,
que fue el país con el que Felipe Calderón nos comparó, pero si
eso no se dio fue no por culpa del país, que tiene los recursos y
el potencial humano suficiente, sino de quienes desde sus
posiciones de poder torcieron la marcha de México.
Cuando, por ejemplo, el Presidente Felipe Calderón acusó a los
medios impresos de publicar en primeras planas las
narcomantas que han aparecido en el país, genera la percepción
de que cuando los medios publican esas u otras acciones del
narco cobra millonadas por ello, una acusación gravísima sobre
la cual tiene derecho el país a una aclaración, a preguntarse si
realmente existe la libertad de expresión en el país.
También las comparaciones que ha hecho Felipe Calderón de
México con Brasil son ridículas, es justamente esa clase de
comparativos los que le disgustan a la inmensa mayoría de
nuestros compatriotas, porque se presentan en una larga lista de
actividades, desde la calidad educativa hasta el índice de
obesidad, y en todos perdemos; ¿es esto hablar mal de México, o
hablar mal de México, de quienes provocan que esto suceda en
México?, sean narcos, maestros, policías, abogados, periodistas,
funcionarios públicos de todas las escalas.
Me parece que Felipe Calderón debería preocuparse, en efecto,
por la imagen que se tiene de México en el extranjero, pero
también debería preocuparse preponderantemente por la imagen
que se tiene de éste dentro del mismo país, para que todos
podamos contribuir a mejorarla, porque la información sigue
estando lejos de ser una de las acciones que el Gobierno
considere entre los instrumentos adecuados para gobernar
mejor.


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