.
 Cumplen sueño rockero


 
La banda recetó sus éxitos y temas de su reciente material ''Black Clouds and
Silver Linings'' en el Escénica.

Decir que Dream Theater es una banda metalera es reducir su labor musical
e ingenio a un mínimo, pues no sólo provocaron el movimiento de cabezas de
sus fans la noche del viernes, también los llevaron a un viaje lleno de
emociones, desde una profunda solemnidad hasta una explosión de histeria.

A pesar de no contar con una máquina publicitaria detrás de ellos, la banda
congregó a 2 mil 700 personas en el Escénica, quienes disfrutaron de una
velada de rock progresivo puro.

Fue a partir de las 23:00 horas cuando el grupo pisó el escenario del recinto,
y sin mayores pretensiones, iniciaron su tocada con "A Nightmare to
Remember" y "A Rite of Passage", ambas de su más reciente material
discográfico Black Clouds and Silver Linings.

La energía de los regios cambiaba de canción a canción, pues en temas
como "Constant Motion" o "Erotomania" la euforia de sus seguidores parecía
no caber en el recinto, pero en otras melodías como "Hollow Years" muchos
cerraban los ojos, como si estuvieron en un estado contemplativo.

Inclusive, en muchos de los rincones del lugar se apreciaban fanáticos, solos
o acompañados, sentados en el piso sólo escuchando la música, sin emitir
palabra.

Seguramente, estos seguidores disfrutaron los solos del guitarrista John
Petrucci, y también las intervenciones del tecladista Jordan Rudess.

En la canción "Sacrificed Sons", la pantalla mostró imágenes de las Torres
Gemelas de Nueva York como recordatorio de ese evento histórico que
ocurrió el 11 de septiembre del 2001.

A pesar de estos momentos serios, Dream Theater también demostró su
buen humor y entrega con su público.

James LaBrie, vocalista de la agrupación, saludaba de mano a los
seguidores que estaban hasta enfrente del escenario, y cuando le aventaron
una bandera de México, él la sostuvo por unos momentos para que todos
vieron lo mucho que aprecian al país.

Fue en punto de las 00:30 horas cuando se despidieron de la audiencia, y
aunque los gritos de los fans pedían que regresaran para tocar "Metropolis",
Dream Theater sí regresó, pero con otra sorpresa, la canción "The Count of
Tuscany".

Después de dos horas de rock progresivo los seguidores probablemente
terminaron exhaustos, pero sin lugar a duda, volverían a tomar este viaje
comandados por Dream Theater hacia las partes más oscuras y
emocionantes de su música.

EN CORTO

La banda Big Elf fueron los encargados de abrir el concierto.
Dream Theater tocó en total 10 canciones, porque son de larga duración
(desde 8 hasta 15 minutos).

El show de la banda duró una hora con 50 minutos, acabando a las 00:50
horas.

La última vez que Dream Theater vino a Monterrey fue hace cuatro años.