Para ser madre tengo que ser hija: Laura Pausini

Cálida, cortés, guapa, sonriente, vaya, como siempre, Laura
Pausini recibe a un periodista en un breve salón de un hotel de
Ciudad de México para charlar. Sí, charlar, porque lo que se hace
cuando se tiene que entrevistar a Pausini es básicamente eso.
Una plática tan cálida que es imposible no sentir empatía por lo
que sale de su boca. Pocas veces un artista puede reflejar con su
persona lo que con sus canciones. Laura lo hace.

LA CHARLA

Después de tomar cada quien su lugar, la entrevista inicia con
una sonrisa de ella y una buena respuesta: Laura, ¿vas a dejar la
música?. "No -es clara-. Voy a descansar y voy a ser lo que debí
ser desde hacer mucho. No puedo ser madre si no he sido antes
hija, mi madre siempre me lo ha reclamado y es hora de que
cumpla", remata con un perfecto español, cultivado luego de paso
de más de 16 años por la música en el idioma de Cervantes.

Bien. No sólo da una respuesta certera sino que también da una
posible frase para titular la entrevista ¿Será?, tal vez, pero eso se
resuelve después, mientras sigo preguntando, piensa el
entrevistador.

Laura, es inevitable hablar del pasado, pero iniciemos por el
cercano. Hace unas semanas me senté en una butaca del
Auditorio Nacional para ver un concierto tuyo, luego de varios
años (el preguntador había asistido a un concierto de Pausini en
el Teatro Metropólitan, hace algunos años) y pasé poco más de
horas yendo y viniendo en mi vida y en mis recuerdos, algunos de
ellos difíciles ¿No es difícil introducirse en ese mar de emociones
que suponen tus primeras canciones? ¿ por qué si muchos
cantantes detestan cantar sus temas iniciales tú lo haces con
tanto gusto? "Porque son parte de mi vida, buena o mala,
canciones como 'Se fue' o 'Gente' forman parte de mi pasado y
debo recordarlo. Por ejemplo tú no sabes que cuando canto 'En
cambio no' (el primer sencillo de su más reciente disco de
estudio, Primavera Anticipada) es muy difícil para mí hacerlo
porque me recuerda un momento muy duro (la muerte de su
abuela), o que 'Como si nos nos hubieramos amado' está
dedicada a una persona que me hizo mucho daño, que me
traicionó y es difícil para mí cantarla, pero lo hago con gusto".

Es esa última parte de la respuesta la que hace trastabillar al
entrevistador y piensa "Esa canción es de 2004, en ese año la
mujer que tengo enfrente ya era Laura Pausini, la gran estrella
italiana de la música pop ¿cómo es posible que alguien pueda
lastimar a una estrella de ese calibre para escribir una canción
tan dolorosa? ¿es posible que las estrellas de ese nivel sientan
el amor (y el desamor) de esa manera? Sigamos, para
descubrirlo".

¿En verdad te han lastimado así? "Sí, pero no soy la única
persona a la que le pasa, y uno tampoco puede sentarse a llorar
todo el tiempo, las cosas pasan y sólo puedes aprender de los
errores". Sí, sí es posible, al menos Pausini demuestra que sí
siente como cualquiera.

Los minutos pasan y mientras el entrevistador comienza a sentir
la presión de la cercanía del final de la entrevista, Pausini se da
tiempo para hablar de lo que la trajo a ese sillón: su nueva
producción.¿Laura, qué nos traes, o más bien qué nos dejas
(Pausini dejará su carrera un año y luego tardará otro para
preparan una nueva producción- para tu descanso?) "Live, mi
primer álbum en vivo en español, lo que se me hace una locura,
porque aquí he tenido mucho éxito, pero es el primero. Lo quise
hacer porque cuando escuche, por ejemplo 'Yo Canto' sabré que
las voces que se escuchan son las del concierto al que fuiste. En
este disco pedí que el sonido del público esté muy alto porque
los protagonistas de este disco son los que asistieron a mis
conciertos".

El final de la charla se precipita sobre Pausini que sigue
contando sus experiencias y un entrevistador que se rehusa a
irse, pero que tiene que hacerlo. La entrevista concluye con la
confirmación del fanastismo de la italiana hacia Madonna y el
agradecimiento por la charla que pocos cantantes expresan con
tanta sinceridad como lo hace Laura. Un abrazo y un beso en la
mejilla concluyen el encuentro de la estrella del pop italiano y un
periodista, el de una gran cantante y yo.