Me quemé a mí mismo Robbie

Robbie Williams dice que ya está envejeciendo, por lo que ha
llegado el momento de ser más maduro.

El cantante británico cree que no dejará un legado en la música y
dice que no se considera un verdadero artista

Un Robbie renovado, no sólo libre de adicciones sino consciente
de que envejece, regresa a los escenarios con Reality Killed the
Video Star, álbum que lanza mañana y que, dice, será un giro en
su carrera porque lo refleja como un cantante maduro, tranquilo y
feliz.

Luego de tres años de ausencia en los que se vio envuelto en
problemas de depresión y una abierta rehabilitación a sus
adicciones, Robbie Williams comenta en entrevista con Gente!
que el tiempo de ser inmaduro ha terminado y ahora se proyecta
renovado para empezar de nuevo.


















"Sacar un nuevo disco siempre te tiene excitado y puedes
perderte en esa energía, pero ahora tengo una novia y supongo
que estoy más viejo porque mi energía se ha relajado. Ya tuve
suficiente tiempo para no ser maduro, ahora empiezo de nuevo".

El cantante de 35 años, que ha puesto más de un éxito en las
listas de popularidad y vendido millones de discos, tuvo que
luchar contra él mismo para salir adelante, pues el éxito no lo
salvó de caer en depresiones y malas rachas.

"Me quemé a mí mismo y quedé rendido física y mentalmente.
Sacaba un nuevo disco y lo hacía sumamente emocionado, salía
de promoción y todo iba de maravilla, pero, de pronto, comenzaba
a comer y en medio de la gira de promoción tenía una crisis
nerviosa. Esto pasó con cada disco, pero en un punto pensé: 'No
voy a hacer esto de nuevo, no voy a cometer los mismos errores",
recuerda.

Luego de unos años de excesos, la muerte, explica, tocó a su
puerta y fue entonces que, con la ayuda de quienes lo quieren,
principalmente de su novia, la actriz estadounidense Ayda Field,
inicio una rehabilitación que, aunque le tomó mucho tiempo,
funcionó, y poco a poco recuperó la confianza.

"El problema con las adicciones es que no quieres ayuda y, por
más que te la ofrecen, lo único que quieres es que te dejen en
paz para seguir. Es muy difícil romper este círculo pese a que
estés rodeado de las mejores personas porque simplemente no
puedes parar, por eso yo creo que si te ofrecen ayuda, la debes
tomar, por difícil que sea".

Ahora Robbie está feliz con su pareja, en su mejor etapa personal
y, aunque no habla de boda, se proyecta en unos años rodeado
de tres hijos y una esposa, con una vida muy diferente a la que ha
llevado hasta ahora.

En lo profesional, Williams tampoco piensa en si dejará un
legado a futuras generaciones, pues, asegura, no sabe si lo que
ha hecho hasta ahora es realmente importante.

"Me han preguntado mucho si haré esto o aquello en 10 o 20
años y siempre contesto que no porque ni siquiera sé si llegaré a
los 50 años y si llego, probablemente estaré haciendo las
mismas cosas.

"Yo escribo música pop y trato de poner mis sentimientos en una
canción de tres minutos y medio. Intento que la gente se
identifique y algunas veces le pego al mercado, pero otras no
estoy ni cerca y por ello no pienso mucho en si dejaré un legado
porque realmente no entiendo qué es lo que he hecho o si es
significativo".

Williams dice que en el fondo es feliz, pero su estado de ánimo
siempre tiene altibajos y que, en un sólo día, puede despertarse
sintiéndose miserable y terminar en un estado maravilloso.

"No me considero un artista y tampoco pienso que lo que hago es
algo cercano al arte. Simplemente soy un tipo que pone algunas
frases juntas con música y canta una melodía agradable, a
algunos les gusta y a otros no.

"Me gustaría verme más como un artista y, entonces, podría
tomarme más seriamente, pero no puedo pensar en si esto o
aquello es arte porque yo simplemente expreso mis sentimientos
y pensamientos; algunas veces lo puedo hacer muy bien y
disfrutarlo".

Es por ello que no espera mucho de su nueva producción porque,
asegura, es un neurótico cantante pop que poco a poco ha
perdido la inspiración.

"Se me acaba la inspiración y, para ser honesto, cada vez es más
difícil escribir la letra de una canción. Me voy quedando sin ideas.
Es por ello que busqué a personas como Trevor Horn por su
sensibilidad, su buen gusto y su experiencia produciendo, porque
él es el artista que no puedo ver en mí", asevera.