Ramón Ayala niega actuación deliberada para narcos

El ídolo de la música norteña Ramón Ayala afirmó que las luces de apagaron, la
gente se echó a correr y él junto con su grupo cayeron al piso mientras un grupo
de soldados mexicanos irrumpían en una fiesta de un cártel de las drogas en
diciembre.

En sus primeras declaraciones públicas desde el allanamiento y su posterior
detención, el afamado acordeonista dijo el martes que no tenía idea de que había
sido contratado para tocar en una casa particular, y mucho menos en una fiesta
de narcos cerca de la Ciudad de México.

El y los miembros de su grupo, Los Bravos del Norte, fueron arrestados. Ayala,
flanqueado por músicos de su grupo en una atestada conferencia de prensa en
McAllen, aseguró que las autoridades mexicanas le comunicaron recientemente
que ya no estaba bajo investigación por vínculos con el narcotráfico.

Pero una vocera de la Procuraduría General de la República, Viviana Macías, dijo
que continuaba la investigación sobre una posible relación de Ayala con
traficantes de drogas. "Estamos completamente limpios'''', exclamó Ayala,
ganador de premios Grammy Latinos. ``Estamos sin ningún pendiente de nada''''.

Un representante del abogado de Ayala dijo que tenían un documento en la
capital mexicana para demostrar que Ayala no era ya parte de esa investigación.
El músico, creador de éxitos como "Que me lleve el diablo'''', no ha sido acusado
formalmente de ningún delito. La rueda de prensa del martes tuvo lugar en un
restaurante mexicano y atrajo la atención de medios de comunicación de México y
de las ciudades de Houston y San Antonio en el estado de Texas.

Un programa de espectáculos en español transmitió en vivo mientras Ayala
relataba cómo su grupo fue contratado para actuar y lo que ocurrió durante el
allanamiento. Las fuerzas armadas de México han dicho que tres pistoleros
fueron muertos y que 11 presuntos miembros del cártel de Beltrán Leyva fueron
detenidos. Ayala dijo que él y su grupo estaban en casa en el sur de Texas
cuando un agente de contrataciones los llamó por teléfono para avisarles de una
presentación para el 10 de diciembre cerca de la Ciudad de México.

Indicó que en un principio pensaron que no podrían actuar porque tenían un
compromiso con la empresa Odessa en el oeste de Texas. Pero los clientes
ofrecieron enviar un avión a la ciudad nororiental de Reynosa, colindante con
Estados Unidos, para trasladarlos a la capital mexicana. Refirió que creyó que
tocarían en un casino o en un salón de fiestas por un cumpleaños, pero luego vio
que se trataba de una casa particular al sur de la capita.

En el interior, habían montado un pequeño salón con otros grupos musicales y
tocaron sólo con dos micrófonos. "No podíamos hacer otra cosa que, pues
cumplir con lo prometido'''', expresó. El allanamiento empezó en la madrugada del
11 de diciembre.

El grupo de Ayala se refugió en un baño cuando comenzaron los disparos y
esperaron hasta que fueron encontrados por los soldados. De acuerdo con Ayala,
les gritó que "somos músicos'''' y ``no disparen, no disparen''''. Finalmente, los
efectivos de la marina los reconocieron. Cuando eran sacados de la casa, dijo
Ayala, vio vehículos acribillados a tiros pero no cuerpos.

Las fuerzas armadas afirmaron que el jefe del cartel, Arturo Beltrán Leyva, fue
muerto en otra incursión unos días después. Ayala afirmó que nunca habría ido a
México de haber sabido en lo que se iba a meter. Explicó que su grupo había
tocado antes en varios eventos especiales pero que nunca preguntó por los
anfitriones ni por la audiencia.

En el futuro, dijo, tendrá más cuidado. "No, no fuimos engañados'''', manifestó. "Lo
que pasa es que fue la situación, verdad?, la que nos llevó a ese lugar''''. Antes de
las declaraciones de Ayala, reprodujo un breve video titulado "El hombre y su
música'''', que relata su trayectoria. Durante los segmentos que narran sus obras
de caridad, sobre todo con niños, Ayala se enjugó lágrimas con un pañuelo.
Cerca de lugar, había tres premios Grammy Latinos en una mesa.
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