México ya es mundialista, vence 4-1 y elimina a El Salvador

De la mano una vez más de Cuauhtémoc
Blanco, México se clasificó a la Copa del Mundo Sudáfrica 2010 al
derrotar 4-1 y de paso eliminar a El Salvador, en partido de la
penúltima fecha del hexagonal final de la Concacaf.

Los goles de la victoria fueron obra de Marvin René González, en
propia portería al minuto 26, Cuauhtémoc Blanco al 71, Francisco
Palencia al 84, y Carlos Vela cerró la cuenta al 89. Julio Martínez,
descontó para los centroamericanos al 87, en el duelo disputado en el
estadio Azteca.


















Nos vamos al Mundial, nos vamos al
Mundial" fue el coro de más de 100 mil gargantas en el majestuoso
estadio Azteca, el epicentro de la fiesta futbolística nacional, por
la victoria de México por 4-1 sobre El Salvador y la clasificación a
la Copa del Mundo Sudáfrica 2010.

Aquellas jornadas de miedo y de terror ante una eventual
eliminación hacia Sudáfrica quedaron en el olvido con el trabajo de
Javier Aguirre en la dirección técnica y un equipo que sufrió una
metamorfosis para ser ganador y arrollador como esta tarde.

Cuauhtémoc Blanco, Juan Francisco Palencia y Carlos Vela, además
del autogol de Marvin René González, fueron los autores de los tantos
de la gran fiesta nacional, luego de un partido que inició sin tanto
tino para los tricolores.

El "aaahhh" se escuchó al minuto 17 al ver los aficionados como
el balón salió apenas por fuera de la base del poste izquierdo del
arquero visitante y luego el "ooohhh" al momento que un defensa tapó
el disparo a gol de Vela, jugador del Arsenal.

Y toda la emoción contenida por fin explotó al minuto 26 en el
momento en que Marvin René González punteó el balón en su portería
en
un afán de mandar a tiro de esquina ante el asedio de los de casa.

Más de 100 mil gargantas gritaron gol para hacer retumbar el
estadio Azteca desde sus cimientos, al tiempo que los jugadores
festejaron con abrazos y el cuerpo técnico también celebró porque en
ese momento ya se sintieron en el Mundial.

Como esta desventaja en el marcador alejaba a los salvadoreños
de la zona de reclasificación, los aficionados corearon "quieren
llorar, quieren llorar", mientras que los aproximadamente 300
seguidores cuscatlecos gritaron "sí se puede, sí se puede", pero
rápidamente avasallados por la mayoría de casa.

La estampa más futbolística la hizo Carlos Vela en las
postrimerías del primer tiempo al rematar de chilena, pero en el
fondo Miguel Angel Montes se tendió para salvar.

Y los "ooohhh" y los "aaahhh" se escucharon cada vez que hubo un
disparo a gol, así como la rechifla para los salvadoreños en las
pocas ocasiones que tuvieron el balón.

El "olé, olé, olé" también fue un estruendo al tocar el esférico
los tricolores y el "México, México, México" también se alardeó y al
minuto 60 se escuchó el tradicional "Cielito Lindo", el himno
dedicado al Tricolor.

Ahora sí, la gran fiesta a partir del minuto 71 con anotación
del gran ídolo Cuauhtémoc Blanco, quien marcó el 2-0 para confirmar
el triunfo y a su salida al 78 fue despedido por una gran ovación y
con el coro de "Cuauhtémoc, Cuauhtémoc".

Esa comunión y fraternidad que se vive ahora en el Tricolor se
plasmó con un efusivo abrazo entre el "Cuau" y el técnico Javier
Aguirre, quien obviamente festejó el golazo.

La anotación generó una lluvia de objetos y naturalmente de
cerveza y la grada de prensa no quedó a salvo y menos las espaldas de
algunos reporteros que resultaron mojadas y las computadoras bien
salpicadas de tan valioso líquido.

Y otra vez la lluvia de todo con otro golazo, el de Juan
Francisco Palencia, al minuto 84, y el "Gatillero" respondió así al
llamado que le hizo el "Vasco" Aguirre en el ocaso de su carrera
futbolística.

Aunque los salvadoreños se hicieron presentes en el marcador,
Carlos Vela rubricó la victoria para un arrollador 4-1 que con el
silbatazo final llenó de alegría y felicidad a todos.

Los jugadores se reunieron en el centro de la cancha, se
abrazaron, gritaron y corearon: "Nos vamos al mundial, nos vamos al
mundial", pues esta tarde obtuvieron finalmente su clasificación.

De las gradas destellaron los flashes de las cámaras
fotográficas que plasmaron la gran fiesta de la selección nacional y
de un país dedicado al futbol.